La CPC defiende y promueve los siguientes principios éticos sobre los cuales la empresa privada debe desarrollar su acción.

1.Perfección de la persona humana y el Bien Común

La CPC y sus Ramas estiman que la perfección de la persona y la contribución al bien común en la sociedad es el principal fin de la actividad empresarial. Una empresa debe buscar beneficiar a aquellos con quienes se relaciona directa e indirectamente: trabajadores, clientes, proveedores, competidores, asociados, Estado y la comunidad social en que está inserta. En concreto, para cumplir con este objetivo, la empresa debe destinar sus ganancias al incremento del capital, a la mejora de remuneraciones y condiciones de trabajo de sus empleados, y al perfeccionamiento laboral y humano de todos quienes están relacionados con la empresa.

2.Vocación de Servicio

La CPC considera a la empresa como una institución que sirve al hombre y a la sociedad, a través de la producción eficaz y razonable de bienes y servicios. De este modo, los beneficios económicos que provengan de ella constituyen el modo inmediato en que la empresa manifiesta su vocación de servir. Esta eficiencia redunda también en una mayor y mejor oferta de trabajo, lo que contribuye a la dignidad del hombre y al bien de la sociedad.

3.Libertad, Derecho a la Propiedad Privada y Responsabilidad

La actividad empresarial se asienta en la libertad individual de empresarios y trabajadores, requisito básico para el despliegue de la creatividad y el espíritu emprendedor. La CPC afirma que la libertad personal no es practicable ni efectiva en el ámbito económico-empresarial sin el respeto del derecho de propiedad privada. Este asegura que las personas dispongan de medios para concretar sus proyectos y reciban los legítimos beneficios que su trabajo les reporta. La libertad y el derecho a la propiedad privada se legitiman socialmente mediante su ejercicio responsable. Tal responsabilidad constituye la justa contraparte de estos derechos y trasciende los límites de las disposiciones jurídicas o legales, pues implica un compromiso personal por parte del empresario.

4.Economía Social de Mercado

La CPC considera a la economía social de mercado como el sistema que ha demostrado ser el mejor para conservar, cautelar y acrecentar los fines antes descritos. Por ello, defiende y promueve este sistema como principio básico de la acción económica, y exige a sus asociados fortalecerlo mediante una conducta responsable, ética y solidaria.

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